Indra llega a un principio de acuerdo para entrar en el ITP a falta de un estatuto del sector

Indra y el fondo norteamericano Bain han alcanzado un preacuerdo para que la tecnológica española, que tiene al Gobierno como socio de referencia, adquiera una participación significativa en la empresa vasca ITP, fabricante de componentes para motores de aviación. Sin embargo, el acuerdo final está supeditado a que Bain e Indra cierren un acuerdo industrial que incluya sinergias comerciales que las empresas puedan desarrollar además de una participación financiera. Ambas partes se han dado dos semanas para cerrar la venta y, de concretarse, se cumplirá uno de los objetivos marcados por el consejero delegado, Pedro Sánchez, de posicionar a Indra como hub de la industria de defensa en España.

Bain adquirió la totalidad de las acciones de ITP el pasado mes de septiembre, tras intensas negociaciones con la compañía británica Rolls Royce. Les pagó 1.600 millones de euros y, a cambio de permitir la operación del Gobierno español, accedió a dejar entrar a los socios nacionales, con el objetivo de asegurar un futuro núcleo estable y “de confianza” al frente de la aerolínea. Hubo un período inicial hasta el 31 de diciembre, que fue aprovechado por el Gobierno Vasco para hacerse con el 6% y también por la gestora de fondos JB Capital, aunque en el caos no se dieron a conocer los detalles de su participación.

El interés del Gobierno en que Indra -sociedad cotizada en la que posee un 28%- también participe en la empresa vasca le permitió abrir un segundo mandato, que ha finalizado hoy. Sin embargo, para este nuevo plazo, Bain lo puso como condición de negociación sobre varias condiciones económicas, en el entendido de que el negocio de ITP había repuntado y el valor de la empresa sería mucho mayor hoy que en septiembre pasado.

A falta de margen

Las fuentes consultadas por EL CORREO confirman que hace unos días se llegó a un acuerdo sobre el precio, y también sobre la representación que tendrá Indra en el consejo de administración de la ITP, pero aclaran que aún queda “un margen por determinado”. No se desvela qué cuota pasará a manos de Indra si se cierra la operación, ya que inicialmente se especuló que sería del 15%, aunque en los últimos días se ha reducido al 10%. Tampoco se reveló el precio acordado, aunque confirmaron que sería significativamente más alto que el precio que Bain pagó a Rolls Royce en septiembre.

Las mismas fuentes confirman que el consejo de administración de Indra dio el visto bueno a la operación el viernes, a pesar de la condición de que se alcance un acuerdo sectorial, ya que Indra e ITP participan en programas conjuntos, como FCAS. Se trata de un proyecto de un nuevo avión europeo de combate y sistemas de defensa impulsado por los gobiernos de Francia, Alemania y España, que en el caso de los aviones debería sustituir al actual Eurofighter. También fue un programa militar el que permitió el nacimiento del ITP, junto con la empresa de ingeniería Sener y el gobierno español, a finales de los años 80.

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